Thursday, June 13, 2013

La banda de tu amigo

Estás hermosa, tus ojos que corren hasta las mejillas me matan, ¿Como le hacen para abultar los parpados cuando los cierras e iluminarme el corazón cuando no?
Me gusta como cae por un lado tu cabello chino, decora asimétricamente tu frente, y tu sonrisa tirada hacia atras. Y el instante en el que tu mirada regresa de la risa y me vuelve a ver. Y tus micro fruncidas de cejo, rápidas y que me sigas la corriente interpretando Jazz como una película de cine negro.
No se si vi tus manos ponerse nerviosas cuando jugaba con tu teléfono porque nuestros dedos se tocaban un poco, o vibraba tanto yo del nervio.
Mis abrazos sociales y medidos duelen re feo, quiero abrazarte y meter la cara en tu cabello y sacarla y que hagas la cabeza un poquito hacia atras como a punto de reir y me veas a los ojos y entres en pánico cuando me acerque lentamente muy lentamente para besarte, en mi cabeza te quitas el último momento y se escucha un cristal rompiéndose en mi interior. En mi cabeza, no te quitas y siento el airecito caliente que descansa sobre tu piel justo antes de que se me vaya el aliento a los pulmones y sienta la forma de tu belleza en los labios y no los muevo y es un beso en el que solo se trata de sentirse un poquito y de probarse como paletas. De que dure lo suficiente para que pueda tomarte de la cintura y sostenerte bien fuerte contra mi.
Pero también me veo arruinándolo todo bajo la presión de mi cerebro abrumado por tenerte tan cerca y tan lento, me veo haciendo el equivalente de un tartamudeo en un beso, haciéndote creer que algo no está bien, saboteándome todo, sumiéndome en la auto compasión de quien no cree merecer lo que se le está dando.
No quiero terminar la noche con un beso de niños, o si... Un piquito húmedo que nos deje con ganas de más y nos haga reir como colegiales, no te daría otro, no te daría nada más, me iría a mi casa contigo dentro de mi robada con un quiquito a ojos cerrados.
En otro escenario me cacheteas y el guardia de tu edificio sale a preguntar que si está todo bien, tu le dices que si, que yo ya me voy, en ese escenario el taxista no me espera, comienza a llover, me doy cuenta que dejé mi cartera y paragüas en el taxi y que no se como llegar a mi casa.

La verdad es que tengo miedo de que tu yo más exterior me domine por completo, solo necesitas sonreir y pedirme que golpee al tipo de enfrente para que lo haga y me rompan la cara, pero con los ojos morados y sangre por todos lados, me vas a dar un beso y eso es todo lo que voy a sentir, aunque tenga todos los huesos de la cara rotos.

PD Ya no diré cosas desagradables ni groserías innecesarias, que me siento como un orco ensuciando la casa de un elfo con sus botas llenas de barro.

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